29 octubre 2001
Noticias de Comunicación
Boletín nº 11
1. Los retos de la nueva sociedad de la información
III Congreso de Católicos y Vida Pública
2. Español periodístico
Mesa redonda sobre el lenguaje peridístico en el Congreso de Español
3. Las televisiones públicas critican la concentración de medios privados
Declaración conjunta de las televisiones públicas europeas
4. Entregados los premios Europa de Radio, TV y, este año, Internet
5. Aprobado el Estatuto de Redacción del diario La Vanguardia
1. Los retos de la nueva sociedad de la información
III Congreso de Católicos y Vida PúblicaDel 26 al 28 de octubre ha tenido lugar en Madrid el III Congreso de Católicos y Vida Pública, bajo el título "Retos de la nueva sociedad de la información". A lo largo de 3 días, han participado numerosos ponentes del ámbito de la comunicación y profesores universitarios, que han abordado temas como "Responsabilidad social de los usuarios de la comunicación", "Pensamiento único y aldea global", o "Sociedad de pensamiento: verdad o verosimilitud".
La inauguración del Congreso estuvo presidida por Manuel Monteiro de Castro, Nuncio de Su Santidad en España, y por Alfonso Coronel de Palma, presidente de la Fundación Universitaria San Pablo-CEU. La conferencia inaugural corrió a cargo de Alejandro Llano, director del Instituto de Antropología y Ética de la Universidad de Navarra. En su intervención destacó que la educación es algo decisivo en la sociedad del conocimiento de modo que el ciudadano culto relativiza la información y se convierte en actor responsable y no en mero consumidor. Dijo también que hay que evitar "los medios de comunicación social que no son serios: no ver, no leer, no comprar".
También intervino Pedro Morandé, decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Señaló que Internet es un reflejo de la organización misma de la sociedad actual. Se puede navegar casi infinitamente por todos los sitios disponibles y vincular un sitio con otro, pero no existe un punto de observación de la red en su conjunto. Aplicado al ser humano, se puede señalar algo análogo. Puede navegar sin pausa por el interior de sí mismo, como Joyce propuso en su Ulises sin llegar jamás a la comprensión de sí mismo.
2. Español periodístico
Junto al enorme impacto de la colonización anglosajona en técnica periodística y en derivas sintácticas y de vocabulario... , la lengua española utilizada en los medios tiene hoy otros problemas variados. De ésos se habló el martes en Valladolid, en una mesa redonda en la que participaba este cronista.
Extracto del artículo sobre la Mesa redonda que trató el lenguaje periodístico en el Congreso de Valladolid
Víctor de la Serna, El Mundo 19 de octubre de 2001Aparte de esa fascinación norteamericana que ha acabado por calar hasta en la construcción de nuestras frases (¡cómo nos gusta hoy la forma pasiva!, ¡con qué alegría escribimos crimen cuando queremos decir delito!), en España nos topamos con la evolución de la enseñanza de la lengua castellana... y no sólo en zonas donde muchos jóvenes están ya escolarizados en otras lenguas españolas. Con la pérdida del hábito de lectura, el vocabulario se va encogiendo como una prenda mojada...
Y la tecnología abre hoy un nuevo frente. Internet está aquí, dominado por el empleo del inglés, para todo y en todo, y sin el menor esfuerzo de traducción o de adaptación. El nuevo académico de la Lengua Guillermo Rojo declaraba el otro día a EL MUNDO: «No creo que el uso de Internet, el e-mail y otras vías de comunicación sean un peligro para el español. Es cierto que cada vez se sintetizan más las expresiones, pero esto no les resta información. Es algo que también sucede con los telegramas y a nadie alerta».
Tampoco alerta a Juan Luis Cebrián. Tras ilustrar la pobrísima presencia de la lengua española en las nuevas tecnologías con el ejemplo conocido de que no tenemos siquiera una palabra propia que traduzca software, se mostró partidario de que la Academia admita palabras como web, e-mail «y todas las demás, porque, si no, perderemos la batalla del español en Estados Unidos».
No, no hay que ser purista: al español nunca le vino mal adaptar por las bravas fútbol, del inglés, o consomé, del francés. Como bien decía, también en Valladolid, el director de la Biblioteca Bancroft de la Universidad de California, Charles B. Faulhaber, hay que «dejar de preocuparse por la pureza de la lengua: los solecismos, barbarismos y extranjerismos no cambiarán en nada la esencia del español en el Diccionario de la Real Academia Española». Pero si la Academia acepta directamente la palabra web, si ya volcamos directamente vocablos ingleses, pues uno sí que empieza a preocuparse...
3. Las televisiones públicas critican la concentración de medios privados
Los responsables de los cinco entes públicos de radio y televisión más fuertes de Europa han criticado, en una declaración conjunta aprobada en Roma, la concentración de medios en el sector privado, un fenómeno que, a su juicio, puede afectar al pluralismo. Paralelamente, abogan por incrementar la cooperación en tres ámbitos concretos: las cadenas digitales, el deporte y la ficción.
Declaración conjunta de las televisiones públicas europeas
El País, 25 de octubre de 2001A la cita en Roma acudieron los responsables de la británica BBC, la alemana ZFD, la italiana RAI, France Television y Radiotelevisión Española. Los cinco entes actúan al unísono reclamando en foros internacionales un mayor peso del servicio público de radio y televisión. También apoyan "la independencia política de todos los organismos de radiodifusión de servicio público", aunque en países como España el máximo responsable de RTVE es nombrado por el Gobierno.
En una declaración conjunta, las cinco empresas expresan su "preocupación" por los fenómenos de concentración "horizontal y vertical" de los medios de comunicación comercial. Paralelamente, advierten de que la independencia editorial debe seguir siendo una de las características esenciales del servicio público y confían en su decisivo papel a la hora de impulsar la producción europea.
La declaración aprobada en la capital italiana arremete contra la adquisición de derechos, principalmente deportivos, por entidades comerciales. "Se debe conservar y hacer cada vez más eficaz la reglamentación que garantice que algunos acontecimientos estén reservados para la transmisión en abierto". Sin citarlo, aluden al Mundial de fútbol de Corea y Japón de 2002, cuyos derechos mantienen en jaque a las principales cadenas europeas. Reino Unido y España representan dos casos bien dispares. La BBC y la ITV acaban de comprar los derechos, mientras que TVE mantiene abiertas duras negociaciones con Vía Digital.
4. Entregados los premios Europa de Radio, TV y, este año, Internet
Series y producciones alemanas se alzaron con los principales Premios Europa de Radio, TV y, este año también, Internet, convocados por instituciones europeas en Potsdam, sede de los legendarios estudios UFA. 642 programas, procedentes de 38 países, competían por alguno de los 14 premios, en 9 categorías, dotados con entre 5.000 y 6.000 euros (840.000 a un millón de pesetas).
Ramiro Villapadierna, ABC 22 de octubre de 2001En el apartado de emisiones de ficción ganó la serie «England!», de la cadena pública germana ZDF, mientras en producciones de no ficción ganó la holandesa «De droom van de Beer» (El sueño del oso). También holandés fue el premio «Willy Brandt del Espectador», entregado a la producción «Biografi: Albanese Verhalen» (Historias albanesas).
El mejor reportaje temático de radio fue para Radio France y la mejor serie radiofónica para la Radio Danesa por «Hen Night». También fueron premiadas otras tres producciones sueca, alemana y británica. Con tres premios, la industria germana toma el relevo al precedente dominio de las producciones del este y norte de Europa. Por vez primera el festival nombró un «Invitado de Honor», la joven periodista radiofónica de Zagreb Pavlica Bajsic, de 28 años, por su acción para la liberación de su hermano preso, el poeta Tomica Bajsic.
En Internet, la página de la BBC obtuvo el primer premio «Europa Exploration». Más de 800 representantes de medios han estado presentes en esta edición de los premios, convocados por el Consejo de Europa, la Comisión, el Parlamento Europeo, la Fundación Cultural Europea y las cadenas Arte, ORB, SFB, la radio pública alemana y los estados federados de Berlín y Brandeburgo.
5. Aprobado el Estatuto de Redacción de "La Vanguardia"
La Vanguardia, 23 de octubre de 2001El presidente editor de "La Vanguardia", Javier Godó, Conde de Godó, y el director del diario, José Antich, firmaron ayer, junto con seis representantes de los periodistas del diario, el Estatuto de Redacción de "La Vanguardia", en presencia del director adjunto, Alfredo Abián, y del director de Recursos Humanos del Grupo Godó, Joan Angulo. El Estatuto de Redacción es el compendio de derechos y deberes que regula las relaciones de los profesionales de la redacción con la dirección del diario y con la empresa editora, al margen de las relaciones laborales.
En el acto de firma, Javier Godó destacó que el Estatuto de Redacción constituye "un texto equilibrado que recoge los derechos y también los deberes de los profesionales del periodismo". "Con este estatuto -agregó- La Vanguardia se dota de un instrumento más para consolidar y defender su profesionalidad e independencia." Con la firma del Estatuto de Redacción, objeto de un largo proceso de debate, acelerado en los últimos meses, "La Vanguardia" se convierte en uno de los dos únicos diarios de España que han regulado con normas objetivas su dinámica profesional interna y el derecho de amparo de los lectores, mediante la figura del Defensor del Lector ("ombudsman"), instituida en 1993.
En su preámbulo, el Estatuto de Redacción reafirma los principios editoriales de "La Vanguardia". El primer artículo reza así: "La Vanguardia es un diario independiente con un patrimonio de más de un siglo de servicio y formación de la opinión pública mediante la información veraz y rigurosa y la opinión libre y plural. Su fin último es contribuir a la convivencia y el progreso de la sociedad en todas sus manifestaciones".
Más adelante, el mismo preámbulo afirma: "Fiel a sus orígenes y a su propia tradición, La Vanguardia es un diario al servicio de los valores, aspiraciones e intereses generales de la sociedad de Cataluña, de la que procede y forma parte como institución periodística con un amplio reconocimiento social. Desde esa posición irrenunciable -sigue el texto-, La Vanguardia se proyecta hacia el conjunto de España y Europa".
A partir de estos principios, el estatuto establece los derechos y los deberes de los profesionales, regula el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional, modula las relaciones profesionales en el interior de la redacción y prevé la formación de un Consejo Profesional encargado de velar por el cumplimiento de la norma y de ejercer de representante de la redacción para los asuntos profesionales ante el director y la empresa editora. Firmado el Estatuto, se procederá de inmediato a la elección del consejo.