21 octubre 2002

Noticias de Comunicación
Boletín nº 32

OPINIÓN
Periodistas a oscuras
    
Artículo de Javier Peris, periodista

1. El diario El Mundo decide ampliar los contenidos gratuitos en Internet
2. Europa: más cooperación que convergencia
    Apuntes sobre periodismo digital
3. El Decálogo del correo electrónico
4. Francia debate la prohibición total de la pornografía en las cadenas de televisión

    Una iniciativa del Consejo del Audiovisual (CSA)
5. Estresados en la casa: la otra cara del teletrabajo
    Estudio desmiente mito que trabajar desde la casa disminuye el estrés

OPINIÓN

Periodistas a oscuras
Javier Peris, periodista

Los médicos de un hospital se obligan, por contrato, a una interminable lista de obligaciones y obediencias: desde las más básicas como los horarios o el respeto de las jerarquías, hasta las más delicadas como la de ajustarse a los criterios económicos del centro en materia de pruebas, medicación o pernoctaciones. Sin embargo, nadie cuestiona que la profesión de médico mantiene, pese a todo, un ámbito de autonomía que ningún contrato ni lealtad laboral puede invadir. Y no se trata de un ámbito ideológico o ético, porque éste en último término también es interpretable, mientras que la profesión la delimita el consenso de quienes la ejercen. Los Colegios profesionales y, sobre todo, la jurisprudencia que han creado siglos de malos entendidos, garantizan que ése espacio no empresarial todavía existe.

Hace unas décadas la profesión periodística comenzó un camino de "homologación" que parecía irreversible: el logro de un estatus universitario y la consolidación de sus asociaciones auguraban el normal y progresivo fortalecimiento tanto de las bases teóricas como del ejercicio de la profesión según sus propias normas. Pero no ha ocurrido así, y el principal motivo ha sido el éxito rápido y devastador de un fenómeno paralelo: la hegemonía de la empresa periodística. Con la excepción de algunos Consejos de Redacción de algunos medios, el periodista español carece de asideros y referencias diferentes a los que les proporciona la empresa. En la mayoría de los casos a los periodistas más jóvenes sólo les cabe tener suerte: que el director (antes confuso cargo entre la propiedad y la Redacción y hoy simple directivo de empresa) administre esta enorme discrecionalidad con algo de sabiduría… profesional.

 

1. El diario El Mundo decide ampliar los contenidos gratuitos en Internet
IBLNEWS, 15 octubre 2002
Frank Valdés

La alquimia de los estrategas de empresa resulta a veces incomprensible. El diario español El Mundo dio por concluido, el martes 15, el periodo de dos semanas de consulta gratuita de la réplica online de los contenidos de la edición impresa, a fin de que "los internautas se vayan familiarizando con el nuevo sistema, puedan valorar la oferta y tomar su decisión". Cuántos se han inclinado por el pago es un dato que no ha trascendido. Lo que sí se ha divulgado con generosidad de espacio es que el mismo día en que se implanta el pago, "El Mundo.es refuerza su servicio gratuito de información".

El propio rotativo así lo describía: "Más noticias, más secciones, hemeroteca de consulta gratuita, callejero con rutas a pie de 162 ciudades españolas. Información gratuita de calidad, actualizada permanentemente durante las 24 horas del día..." En la crónica promocional, ni una sola mención al contenido de pago. ¿Alguien lo entiende? ¿ElMundo.es gratuitoversus ElMundo.es/diario de pago? ¿Un reconocimiento implícito de que el cobro de contenidos no funciona? ¿Una reacción a sus presumibles datos negativos en quince días?

Nueva fórmula de laboratorio: más contenidos gratuitos, pero los impresos de pago

Sea como fuere, una tesis va a empezar a aplicarse en otros diarios impresos como El País; es posible que también en El Mundo. Los contenidos de pago se implantan para frenar la canibalización del papel. Es decir, como señaló en su día el Consejero delegado del grupo Prisa, editor de El País, se trata de impedir que los lectores tradicionales "subvencionen" la edición en Internet. Bien está difundir gratis, generando pérdidas... pero arruinar el negocio tradicional de las suscripciones y la venta en el quiosco son palabras mayores.

De manera que hete aquí la nueva modalidad que parece irrumpir en el horizonte: se potencian los contenidos gratuitos y se colocan en cerrado las noticias que son réplica de la edición impresa. Tiene su lógica. Si la estrategia sale bien, los grandes medios disponen de potentes medios online, aunque sea a costa de cuantiosos números rojos, y ediciones impresas que detienen la migración de lectores hacia la Red. Si sale mal, se agudiza la crisis y el departamento financiero entra en fase de shock continuo, hasta el coma y la muerte terminal. El diario El Mundo, fiel a su estilo, apuesta en todas las mesas de juego.

 

2. Europa: más cooperación que convergencia
Apuntes sobre periodismo digital
La Vanguardia, 4 de octubre de 2002 (extracto)
Eva Domínguez

"Si la gente quiere que la información le llegue directamente a sus mentes, nosotros crearemos una edición para su cerebro". Algo así dijo el editor de The New York Times, Arthur Sulzberger, no hace mucho. La frase resume la diferencia principal entre la actitud norteamericana y la europea frente al futuro de los medios de comunicación. En Europa, la idea de que la proyección de la empresa periodística pasa por su transformación en multimedia no es general. Aun en los medios que sí lo creen, no coinciden en lo que entienden por este concepto y sus implicaciones a corto y largo plazo.

La diversidad y contradicciones europeas se reflejan en el estudio "The European Multimedia Landscape", elaborado por el proyecto MUDIA (Multimedia in the Digital Age), impulsado por la Comisión Europea. La investigación muestra que la convergencia mediática se reduce a una colaboración entre prensa y web, o televisión y web, más que a las sinergias periodísticas y desarrollo de vídeo para banda ancha que se implantan en las redacciones norteamericanas como rutina habitual.

Un conjunto resistente a las generalizaciones
El estudio ausculta las entrañas de un perro viejo mediático que se resiste a las generalizaciones. Las idiosincrasias, tradiciones culturales y normativas legales de cada país forjan su paisaje propio. La investigación se centra en cuatro de ellos con panoramas muy distintos entre sí, que van del más conservador, Francia; al más competitivo, Reino Unido; pasando por el más avanzado tecnológicamente, Suecia; y el más joven, España.

Los investigadores, que han escudriñado en las tripas de veinticinco empresas (seis británicas, cuatro suecas, siete españolas y ocho francesas) han hecho un interesante esfuerzo sinóptico. La radiografía resultante es muy ilustrativa para entender por qué Europa camina más lento.

Sí, hay crisis, pero no hay plan
Se le han detectado algunos achaques propios de la edad, como resistirse a un tratamiento aun sabiendo no estar muy bien de salud. Los ejecutivos de las compañías de televisión y prensa consultadas reconocieron estar en medio de una crisis, cuyos síntomas se reflejan en la circulación o audiencia, la publicidad y la orientación. Sin embargo, no se vieron capaces de pensar un plan para superar la crisis de identidad y reinventar el negocio.

En otros casos, el organismo no acompaña a una voluntad emprendedora. Así, aunque la parte empresarial tire del tren multimedia, la dirección redaccional se queda en el furgón de cola. Se constató una distancia entre la amplia visión de algunas compañías con múltiples medios y la opinión de los responsables de las redacciones, mucho más conservadores.

En el caso concreto de las empresas audiovisuales suele existir una visión más clara de su futuro multimedia, pero varían en su puesta en práctica. Mientras que unos optan por una fuerte inversión tecnológica inicial para digitalizar todos los procesos, otros prefieren un proceso más gradual. (...)

En España, el estudio destaca los ejemplos de "turbinas informativas" de Marca y Vilaweb, en los que "se crea el contenido una vez y se publica muchas". El Mundo, El País y El Periódico de Catalunya practican un modelo más conservador. Si bien, mientras El Mundo cree firmemente en el periodista multimedia, El País y El Periódico muestran aversión hacia la figura del periodista todoterreno que se implanta en Estados Unidos.

 

3. El Decálogo del correo electrónico
El Tiempo (Bogotá), 21 octubre 2002

Si quiere que sus mensajes electrónicos se lean antes de ir a la basura, haga que sus destinatarios se sientan a gusto con ellos.

La proliferación de virus, mensajes no deseados y cadenas inútiles en las que se anuncian fantasías tales como que Bill Gates -en un ataque de generosidad- compartirá su fortuna con la humanidad ha obligado a los usuarios de correo electrónico a volverse cada vez más exigentes y estrictos en cuanto a las normas de uso de este servicio.

Estas normas no están consignadas en un manual de uso obligatorio, sino que se derivan del sentido común, la ética, el respeto y la necesidad de incrementar la productividad.

Su aplicación es más rigurosa en los ambientes corporativos, donde el flujo diario de mensajes sobrepasa los límites de lo imaginado. Cientos por empleado en cada jornada laboral.

Existen páginas en Internet que ilustran a los usuarios sobre cómo hacer buen uso del correo electrónico, escribir mensajes efectivos y lograr que cuando un destinatario vea su nombre en uno de ellos sienta que vale la pena leerlo, en lugar de pasarlo directamente a la carpeta de mensajes eliminados.

Aunque cada autor contempla diferentes aspectos, que van desde el tipo de letra que se utiliza hasta la manera como se debe tratar al destinatario de los mensajes, todos coinciden en algunos elementos básicos.

Basados en estas normas y en la experiencia propia, la sección Computadores de EL TIEMPO les ofrece a sus lectores una lista de parámetros que deben tener en cuenta para tener mejores resultados al usar el correo electrónico.

I. La dirección es importante: la proliferación de servicios gratuitos (Yahoo, Terra, entre otros) ha hecho posible que prácticamente todos las personas que tienen acceso a Internet posean una cuenta de correo. Para los usuarios individuales esto está muy bien. Sin embargo, las empresas deberían preocuparse por adquirir un nombre de dominio con su razón social.

Aunque el hábito no hace al monje, siempre será más serio y convincente recibir un mensaje proveniente de una dirección como sunombre@suempresa.com, que de suempresa@servidorgratuito.com. Por ejemplo, es mejor carlos@superventas.com que superventas@yahoo.com.

Si su sistema lo permite, agregue a la dirección su nombre de pila.

II. El asunto (subject) es vital: el asunto del mensaje (el espacio en el que usted le dice a su destinatario el motivo de la comunicación) es como el titular de una noticia o como el nombre de un libro. Del impacto que este tenga depende el interés que genere. Sin embargo, muchas personas creen que este es directamente proporcional a la cantidad y rimbombancia de los adjetivos que contenga. Pero no.

El asunto debe ser un resumen concreto y directo del contenido global del mensaje. Luego de años de recibir correo electrónico, los usuarios asiduos ya no se interesan por frases como "Este mensaje puede cambiar tu vida" o "Tenemos algo importante qué decirte". Si realmente es tan importante, dígalo desde el asunto. No espere a que el destinatario tenga que abrirlo para cambiarle la vida.

Líneas de asunto con frases directas como "Invitación al lanzamiento del nuevo computador", "Nuevas normas de uso del correo" o simplemente "¿A qué hora vamos a almorzar?" son mucho más efectivas.

III. El contenido es clave: si el asunto del mensaje debe ser 'corto y sustancioso', el texto central no debe serlo menos. Una persona ocupada agradecerá que usted le diga lo que tiene que decir en la menor cantidad de palabras posible. No se trata de usar lenguaje telegráfico, sino de ir directo al grano.

Por ejemplo, evite giros como "He estado pensando que podríamos reunirnos en estos días a discutir algunos asuntos pendientes". Seguramente, si no lo hubiera estado pensando, ni siquiera habría escrito el mensaje. Diga de una vez: "¿Podemos reunirnos hoy a terminar el contrato de Juan?"

No sature de información a sus receptores, pero trate de adelantarse a las preguntas que podrían surgir de su mensaje inicial y responderlas de una vez, para evitar largos cruces de mensajes. Sobre todo, si tiene múltiples destinatarios.

¡Ah! Y mucho cuidado con la ortografía y la gramática.

IV. Empiece por el principio: no trate de impresionar a los receptores de su mensaje generando suspenso en los primeros párrafos del texto. Las cosas realmente importantes no dan espera y si una persona no encuentra información útil en los dos primeros párrafos, seguramente abandonará la lectura del mensaje en ese punto.

Si quiere vender una idea, enúnciela primero y luego agregue los 'accesorios' para sustentarla. Diga cosas como: "Para ahorrar papel, desde hoy vamos a imprimir por ambas caras de la hoja". Pero olvídese de: "¿No les parece que estamos gastando mucho papel? La economía de la empresa no resiste este ritmo de consumo y debemos generar estrategias para disminuirlo. Por eso, un comité conformado para tal fin decidió, como primer paso, imprimir todas las hojas por ambas caras".

V. Sobre los archivos anexos (attachment): mucho usuarios de correo electrónico han optado por evitar sistemáticamente los archivos anexos en los mensajes, para evitar programas malignos que pueden dañar su información o sus equipos. Salvo que sea estrictamente necesario, no los envíe.

Si quiere incluir un archivo de texto, es una mejor idea pegar su contenido en el cuerpo del mensaje que enviarlo como documento adjunto. Si es una imagen o una hoja de cálculo, hágaselo saber al receptor. Algunas personas y entidades tienen la mala costumbre de enviar mensajes con archivos anexos, sin un texto que le permita al destinatario saber de qué se trata. Cualquiera podría pensar que es un virus y eliminarlo sin abrirlo.

VI. Identifíquese: siempre ponga su firma al final de los mensajes de correo electrónico. No nos referimos al garabato, usualmente ilegible, que aparece en sus cheques, sino a un texto que le permita al destinatario saber quién es usted, para quién trabaja y cómo puede localizarlo.

La firma de un mensaje usualmente está compuesta por el nombre del remitente, la empresa a la que representa y la información de contacto (correo electrónico, teléfonos, fax, sitio web). Incluya el prefijo para llamadas de larga distancia.

VII. El formato: muchos expertos sugieren que los mensajes de correo electrónico se deben escribir en formato de texto plano, una opción que no ofrece muchas alternativas en cuanto a los estilos tipográficos, pero que garantiza que todos los sistemas van a poder intercambiar información sin problemas.

Cuando se utilizan formatos como HTML o se selecciona el editor de texto también como editor de mensajes, se corre el riesgo de que el sistema destinatario no pueda interpretar algunos caracteres o estilos. Además, se incrementa la posibilidad de recibir código maligno.

Utilice formatos diferentes al texto plano cuando esté seguro de que sus contactos tienen la posibilidad de interpretarlos y si son necesarios para mejorar la apariencia y funcionalidad de sus mensajes. De cualquier manera, no es buena idea usar letras rosadas y fondos amarillos.

VIII. Múltiples destinatarios: envíe múltiples copias del mismo mensaje solamente a las personas que realmente puedan estar interesadas en recibirlas.

Igualmente, si recibe un mensaje en el que hay más destinatarios, tenga cuidado de responderlo solamente a la persona o a las personas interesadas. Por ejemplo, si el departamento de recursos humanos de su empresa hace una encuesta por correo electrónico, no tiene que enviar las respuestas a todos sus colegas. Basta con que lo haga a la oficina de personal.

Cuando envíe un mensaje a varias personas que no se conocen entre ellas, escriba las direcciones en el campo Con Copia Oculta (CCO o BCC, por Blind Carbon Copy en inglés). Seguramente, algunas de ellas no querrán que su dirección llegue a todas las personas que usted escogió como destinatarios de su mensaje.

IX. Responder y reenviar: cuando responda un mensaje, conserve una porción suficiente del original para mantener el contexto de la charla, pero sin exagerar. Lidiar con mensajes que contienen los 10 pantallazos de los últimos días es insoportable.

Al reenviar un mensaje, tenga cuidado de eliminar las partes del texto que solo interesen a los interlocutores originales.

Recuerde las diferencias entre responder y reenviar. En el primer caso, el mensaje regresa al remitente y a todos los demás destinatarios, si usted así lo elige. Al reenviar, usted debe generar una nueva lista de destinatarios.

X. Algunas normas de conducta:

- No utilice mayúsculas fijas. Son más difíciles de leer y dan la impresión de que está gritando.

- Si recibe un mensaje que le causa disgusto, cálmese antes de responderlo.

- No escriba en sus mensajes cosas que no diría en público.

- En la medida de lo posible, responda siempre los mensajes que recibe.

- No acose a sus destinatarios. Aunque el correo electrónico es un medio inmediato, no siempre se puede pretender que la respuesta también lo sea.

 

4. Francia debate la prohibición total de la pornografía en las cadenas de televisión
Una iniciativa del Consejo del Audiovisual (CSA)
La Vanguardia, 15 octubre 2002 (extracto)

El Consejo Superior del Audiovisual (CSA), máxima autoridad reguladora del medio en Francia, promueve desde julio una enérgica campaña destinada a erradicar la pornografía de la televisión. La cruzada lanzada por el CSA, órgano independiente encargado de velar por la legislación con capacidad sancionadora y, asimismo, responsable de la concesión y renovación de licencias, ha llegado ya al propio Parlamento. Casi un centenar de diputados de la UMP, cerca de un tercio de la actual mayoría parlamentaria de centro derecha, ha suscrito una proposición para endurecer la legislación de 1986, revisada en el 2000.

La iniciativa se produce no por casualidad tras el vuelco político registrado en el país, donde el nuevo Gobierno de centroderecha promueve una política de recuperación de los valores tradicionales de autoridad y civismo, así como una línea de firmeza frente a cualquier manifestación de violencia y/o de incitación a conductas asociales. La propuesta, trasladada a la Asamblea por la diputada ultracatólica y ex candidata presidencial Christine Boutin, divide a la mayoría conservadora y al propio Gobierno, celoso de no dar un perfil reaccionario. El ministro de Cultura, Jean-Jacques Aillagon,ex director del centro Pompidou, se ha declarado contrario a la medida basándose en la libertad individual, mientras que su colega de la Familia, Christian Jacob, defiende el veto para hacer frente a la proliferación de la oferta televisiva de este tipo. El lanzamiento de la nueva televisión digital terrestre, donde hasta cinco candidatos han presentado programaciones pornográficas, ha desencadenado definitivamente la alarma. Sectores de la izquierda, sin embargo, denuncian una línea política de "regreso al orden moral" auspiciada por el nuevo poder político.

 

5. Estresados en la casa: la otra cara del teletrabajo
Estudio desmiente mito que trabajar desde la casa disminuye el estrés
La Tercera (Santiago de Chile), 20 octubre 2002

Ricardo Acevedo

Aunque estar el día completo en el hogar permite administrar el tiempo y estar más cerca de la familia, muchas veces emergen nuevos conflictos que incluso amenazan con romper el equilibrio familiar.

Cuando Cristóbal decidió abandonar la oficina y comenzar a trabajar desde su casa, pensó que sería la solución definitiva para su problema de estrés. No más tacos para ir y volver del trabajo, no más jefes con mal carácter, no más extenuantes jornadas frente al escritorio de su empresa. Su familia estaba feliz de tener al papá cerca, pero al poco tiempo comenzaron a surgir conflictos: "¡No uses el teléfono que va a llamar un cliente!"; "¡Deja ese computador que puedes borrar un archivo!"; "¡Salgan de la pieza que estoy trabajando!".

Aunque la modalidad de trabajo a distancia tiene muchas ventajas, lo cierto es que no es la panacea para quienes buscan desterrar de sus vidas el estrés. Un estudio dado a conocer esta semana por la Escuela de Negocios de la Universidad de Nottingham (Inglaterra), señala que muchos terminan trabajando hasta altas horas de la noche y enfrentan problemas con sus familias para establecer el límite entre lo laboral y familiar.

Susanne Tietze, líder del estudio señala que "descubrimos que algunos suelen laborar largas horas para no sentir que trabajan menos que sus colegas de la oficina y que sus familias terminan asumiendo un rol secretarial, manteniendo al mínimo las interrupciones. El cónyuge y los hijos tienen que aprender a no interrumpir, a no usar el teléfono y evitar entrar a la pieza que hace las veces de oficina".

Silencio: Estoy trabajando
Los afectados aumentan al ritmo de esta creciente modalidad. En EE.UU. se esperan unos 50 millones de teletrabajadores para la próxima década, mientras que en Latinoamérica, la cifra será de 18 millones para el mismo período.

Por otro lado, un estudio realizado el año pasado en la Universidad Diego Portales encontró que el teletrabajador también puede enfrentar dificultades para definir los límites entre lo laboral y familiar. Según explica la sicóloga laboral, Silvia Ascencio, se hizo un seguimiento a un padre que llevaba dos años trabajando desde su casa: "Al principio tenía sus cosas en la sala de estar, pero a medida que paso el tiempo tuvo que llevar todo a un cuarto especial y colocar un letrero que decía 'el papá está trabajando'", cuenta la profesional.

Explica que la familia sentía que el padre estaba siempre disponible y que terminaban invadiendo su espacio para trabajar, situación que lo distraía. Pronto se dio cuenta de que ni el teléfono ni el computador alcanzaban para satisfacer las necesidades familiares, de manera que tuvo que invertir en equipo y línea telefónica nuevos. "El problema de los límites es muy importante porque ¿cómo le explicas a un niño pequeño que no te puede molestar, porque estás en casa pero trabajando?, pregunta Ascencio.

Marie Claire Dablé, periodista que montó su empresa de asesorías en comunicaciones en su casa, reconoce que aunque se declara partidaria del teletrabajo es necesario un esfuerzo enorme, en términos de organización, para que todo funcione bien. En casa tiene un cuarto especialmente acondicionado como oficina, con dos líneas telefónicas independientes, computadores y equipos. "Una de las desventajas es que a veces cuesta desconectarse y terminas trabajando más que en la oficina", explica.

Hijos en casa
Eduardo Pooley, gerente de marketing de Microsoft, cuenta que la infraestructura tecnológica de su empresa les permite alternar su trabajo entre la oficina y la casa. Aunque valora positivamente la experiencia, dice que los hijos pequeños son el principal problema. "Tengo cuatro niños, y aunque tienen su computador, están todo el día encima. En esos momentos se hace difícil trabajar. Personalmente me cunde menos cuando estoy en casa".

El sicólogo laboral de la Universidad Central, Alejandro Pérsico, coincide en que es necesario organizarse. "Se requiere autodisciplina, imponerse un horario. Si hay hijos menores, es mejor que vayan al jardín, ya que van a interferir con las labores. También se requiere una conversación previa con la familia para hacerles ver cómo va a cambiar la vida familiar". Silvia Ascencio agrega que "si tienes dificultades para enfrentar el exceso de carga laboral, para respetar horarios o poner límites en tu casa, el teletrabajo no será una buena opción".