12 enero 2004
Noticias de Comunicación
Boletín nº 71
OPINIÓN
Las niñas sí que quieren ser princesas
Artículo de José María Anchel, periodista1. Fallece el Prof. José María Desantes, primer Catedrático de Derecho de la Información en España
Formó parte del Consejo Asesor de la Fundación COSO desde el inicio de sus actividades
2. El papel de la TV pública en un mercado competitivo
3. La radio también usa el fenómeno moblog para ofrecer información complementaria a una audiencia proactiva
El ejemplo de La Cornisa en Argentina
4. Los medios de comunicación dan estabilidad al español en EE.UU.
5. «La osadía de creer» según el periodista José Luis Restán
6. RSF califica el 2003 como un "año negro"
Las niñas sí que quieren ser princesas
Hace unas semanas el crítico de TV de Las Provincias, Javier Esparza, comentaba un reportaje de una especialista en psicología del consumo, aparecido en la revista Marie Claire, que da que pensar. Se refiere a la precocidad de las niñas en la adopción de referentes sexuales adultos tales como la belleza, el erotismo o la seducción. Decía Esparza que también en este caso "la televisión es invocada como motor del suceso, en la medida en que la tele reproduce los estereotipos de consumo que la cultura de masas propone. Y es verdad, porque, si usted se fija, es enorme la cantidad de mensajes publicitarios -incluidas las promociones musicales- dirigidos a niñas que toman algún referente sexual".
por José Maria Anchel, periodistaComo consecuencia afirma ese autor- ya muchas adolescentes se someten a operaciones de cirugía estética y ha aumentado la precocidad de las relaciones sexuales, que algo tendrán que ver, digo yo, con el incremento de embarazos a esas edades. Según el reportaje, estamos creando una generación de niñas histerizadas, insatisfechas consigo mismas y con la propia imagen. Porque por mucho que piensen que son más sexys usando tal perfume o tal ropa, la realidad es que por ahí no viene la realización personal sino más bien la frustración.
Se habla mucho de la influencia sobre el telespectador infantil de la violencia televisiva, y muy poco de lo que arriba se ha expuesto, quizá por temor a ser tachado uno de pacato o puritano. Pero lo que los especialistas están ya comprobando puede ser un motivo serio para que empiecen a funcionar esos Consejos de lo Audiovisual que velen para que este tipo de contenidos no dañen a la población más indefensa.
1. Fallece el valenciano José María Desantes, primer Catedrático de Derecho de la Información en España
Formó parte del Consejo Asesor de la Fundación COSO desde el inicio de sus actividadesJosé María Desantes Guanter falleció la madrugada del pasado 12 de enero de 2004 en su domicilio en Madrid. Valenciano de nacimiento, fue el primer Catedrático de Derecho de la Información en la Universidad Española. Ejerció su docencia en la Universidad Complutense de Madrid, habiéndose doctorado en Derecho por esa misma Universidad, y en Ciencias de la Información en la Universidad de Navarra. La Universidad peruana de Piura le concedió el Doctorado Honoris Causa en Comunicación.
La actividad profesional del Prof. Desantes Guanter ha sido de primer orden en el mundo del Derecho de la Información, ejerciendo de Abogado y periodista hasta su jubilación. Entre sus numerosas actividades, cabe destacar que ha pertenecido al Cuerpo de Investigadores Científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Además, fue el primer Jefe del Secretariado del Gobierno desde su creación en 1958. Pertenecía a la Real Academia de Cultura Valenciana como Académico de Número.
Además de la Cátedra en la Universidad Complutense, ha sido Profesor extraordinario de treinta Universidades de Europa y Latinoamérica en cuyas aulas ha impartido cursos y conferencias durante veinte años. Ha sido director de más de cuarenta tesis doctorales, la mitad de ellas de autores americanos. Era asesor de varias revistas y colecciones de libros de Instituciones académicas o científicas de ambos Continentes.
El Profesor Desantes Guanter estuvo vinculado a la Fundación COSO desde su inicio. Formó parte del Consejo Asesor de la Fundación, y bajo su impulso se organizaron los Congresos Internacionales de Ética y Derecho de la Información, que han tenido lugar en Valencia en los dos últimos años. Actualmente está en imprenta un libro suyo bajo el título Universidad y derecho de la información. Materiales para un sistema de comunicación. Con esta publicación, la Fundación COSO inicia la Colección de Libros de Comunicación.
2. El papel de la TV pública en un mercado competitivo
Aceprensa, 24 diciembre 2003El servicio 176/03 de Aceprensa ofrecía el pasado 24 de diciembre un interesante análisis de José Carlos Laguna de Paz sobre el papel de las TV públicas en Europa. Ofrecemos un extracto del artículo.
¿Se justifica la televisión pública?
Durante décadas, las televisiones públicas han disfrutado de una situación de monopolio, que ha hecho de ellas una realidad empresarial, social, cultural y política muy consolidada. Sin embargo, con la irrupción de la televisión privada, las cosas han cambiado.
En la actualidad, la función de la televisión pública puede ser la de ofrecer una televisión generalista de calidad. Sus espacios han de marcar la diferencia en la atención prioritaria a la información, la educación y la cultura. Ha de promover la producción de programas que reflejen la realidad histórica y actual del país, el debate intelectual, social y político, o la atención al mercado de habla hispana. Sus emisiones cinematográficas o sus programas de entretenimiento no deben incluir productos que resulten ofensivos para la sensibilidad del espectador medio. En la medida en que esto se consiga y mientras sea necesario garantizarlo, la televisión pública tendrá una función que cumplir.
Este es, además, el panorama que se refleja en el horizonte de todos los países europeos, en los que la televisión pública sigue teniendo gran importancia. En su favor se ha manifestado no sólo el Consejo de Europa, sino también la Unión Europea, que deja un amplio margen a los Estados para la articulación del sistema de televisión que responda a las exigencias de interés general, incluido el sistema de radiodifusión pública (Protocolo del Tratado de Amsterdam).
Distinguir lo público y lo comercial
La Comisión Europea acepta que la televisión no es un sector económico más y que, por tanto, puede beneficiarse de un sistema de financiación público. El Protocolo anejo al Tratado de Amsterdam (TCE) garantiza la facultad de los Estados de financiar el servicio público de radiodifusión, eligiendo el sistema que entiendan más adecuado, incluida la combinación de subvenciones públicas e ingresos comerciales. Este es el modelo que siguen las televisiones públicas en España.
Ahora bien, este sistema de financiación sólo se justifica en la medida en que la televisión pública desarrolle una programación de servicio público. Debe tenerse en cuenta que la financiación estatal cualquiera que sea la forma que adopte (canon, subvención, condonación de deuda, avales del Estado) normalmente constituye una ayuda estatal (art. 87 TCE). Las ayudas estatales sólo son admisibles en la medida en que vengan a compensar las cargas que resulten de una programación de interés general, ya que en otro caso falsearían la competencia.
Los Estados deben, pues, definir con precisión las tareas de interés general que encomiendan a las entidades públicas de televisión (art. 86.2 TCE). Un aspecto clave a este respecto es que la Comisión admite que las televisiones públicas pueden desarrollar programaciones generalistas, orientadas a la consecución de amplios niveles de audiencia, siempre bajo el prisma de la calidad.
Sin embargo, desde esta perspectiva, no parece fácil como también exige la Comisión la distinción de los dos tipos de negocio que pueden llevar a cabo las televisiones públicas, seguida de la separación de cuentas y la contabilidad analítica. En realidad, todos los programas han de cubrir las exigencias de calidad que justifican la existencia de la televisión pública, por lo que inevitablemente el sistema de financiación debe referirse al conjunto de la programación. Además, la calificación de servicio público puede depender también de otros factores, como la cobertura universal o el carácter abierto de las emisiones.
Frente a ello, el control jurídico aunque posible resulta inseguro, ya que ha de basarse en criterios valorativos apoyados en las distintas realidades nacionales. Por otra parte, la Comisión reconoce que su papel no es controlar la oportunidad, contenido o calidad de los programas. Esto es algo que han de hacer los Estados, a través de mecanismos suficientemente garantes. La Comisión se limita a sancionar los errores manifiestos en la definición de las tareas de interés general, cuando razonablemente no pueda considerarse que satisfacen necesidades democráticas, sociales y culturales de una sociedad.
Parece razonable que la financiación de la televisión pública descanse predominantemente (o exclusivamente) sobre ingresos públicos. La mayor parte de los países aceptan también una limitada participación en el mercado publicitario, que cubra la vertiente generalista de la televisión.
3. La radio también usa el fenómeno moblog para ofrecer información complementaria a una audiencia proactiva
Las cámaras y los teléfonos móviles suponen una herramienta extraordinaria en la tarea de reflejar hechos con una inmediatez impensable para las organizaciones periodísticas tradicionales. La audiencia, formada hasta no hace mucho sólo por usuarios de los medios, juega un papel cada vez más importante en la recogida de información. Una nueva iniciativa desarrollada por un programa de radio argentino confirma que la expansión del fenómeno moblog es ya un hecho que traerá nuevas posibilidades y consecuencias para la práctica periodística.
El ejemplo de La Cornisa en Argentina
Mediabriefing, 12 enero 2004
Las nuevas tecnologías ofrecen nuevas posibilidades a las compañías de medios, pero también a la audiencia, que ve cómo se abren ante sus ojos nuevas fórmulas que permiten también nuevos hábitos de consumo de medios. Hoy se puede decir que la audiencia es ya productora, editora y distribuidora de información, gracias a Internet y a las posibilidades de la telefonía móvil -ahora capacitada con cámaras digitales-, que hacen que el usuario adquiera un nuevo papel, que las necesidades de información sean diferentes y la posición de quienes antes eran espectadores pasivos se convierta en algo muy interesante para las organizaciones periodísticas, que pueden tener a su disposición a millones de reporteros.
Mediabriefing suele hacerse eco de cuantas iniciativas surgen en este sentido, y ahora le toca el turno a la que llega desde un programa radiofónico argentino llamado La Cornisa, que ha establecido lo que ellos consideran como el primer "fotoblog" que ofrece un programa de radio o de televisión.
La Cornisa trata asuntos de interés general y política desde Buenos Aires, y lanzó su "fotoblog" el pasado 8 de diciembre, coincidiendo con el viaje de uno de sus reporteros de deportes -Fabián Tetelboim- a Tokio para cubrir la final d la Copa Intercontinental (el oficioso título de Campeón Mundial de Clubes) que disputaron el conjunto argentino de Boca Juniors y el italiano del Milan.
El nuevo "fotoblog" se creó para proveer a la audiencia del programa de una información complementaria y funciona como cualquier blog que se puede utilizar desde Internet, aunque éste se basa en imágenes tomadas por cámaras o teléfonos móviles. DotJournalism recoge unas declaraciones de Julián Gallo, director de este proyecto y exdirector creativo en Clarín.com, quien asegura que esta práctica será pronto común en muchas cadenas de radio y televisión. Gallo valora de forma notable el desarrollo que el fenómeno moblog implica en la producción y distribución de noticias y el impacto quie tiene en la práctica periodística. Además, añade que las cámaras de los teléfonos móviles pueden crear un estilo de fotografía que ya hizo conocido en su día a Erich Salomon, un fotoperiodista alemán que popularizó los retratos de figuras públicas u políticos "cazados" sin previo aviso por su cámara. En este sentido, los promotores del proyecto de La Cornisa no consideran que la baja resolución de las fotos o su pobre calidad en ocasiones pueda suponer un problema. La oportunidad de las imágenes hace que su interés esté por encima de la resolución. Además, cabe esperar que las mejoras tecnológicas introducidas en los teléfonos móviles permitan cada vez una mayor calidad en las imágenes, o al menos la suficiente paras la fotografía online.
El proyecto argentino se suma a la fiebre de los teléfonos y dispositivos móviles equipados con cámaras, quie ataca desde hace meses a mercados como el japonés o el estadounidense, donde estos aparatos son de uso común. Hace un año, cerca de 10 millones de japoneses tenían un teléfono móvil con cámara, lo que ponía en el mercado a 10 millones de reporteros gráficos -o editores- potenciales para cubrir cualquier suceso que se pusiera por delante de su teléfono, de forma inmediata. Ahora son cada vez más los sitios en los que usuarios equipados con teléfonos o dispositivos móviles crean bitácoras digitales. Utilizando las capacidades de Internet móvil, las imágenes digitales pueden ser publicadas y compartidas instantáneamente por otros usuarios. Y el tipo de noticias que se comparten cubren ya todo el espectro posible.
Mediabriefing ya ha explicado en alguna ocasión cómo en Europa y Asia, donde la tecnología para las comunicaciones móviles ha sido más fácilmente adoptada por el público joven, varias compañías ofrecen ya servicios de moblogging. Otras, como NewBay Software, en Irlanda, producen software para moblogging que puede ser añadido con facilidad a los servicios de telefonía móvil.
En consonancia con las opiniones de Julián Gallo en relación con lo que el fenómeno moblog implica en la producción y distribución de noticias y su impacto en la práctica periodística está el ejemplo ocurrido en Japón el pasado mes de junio, cuando una imagen tomada por un moblogger fue la gran exclusiva que dominó las noticias de televisión en aquel país. Se trataba del vídeo de una colisión múltiple ocurrida la mañana del 23 de junio en la Tomei Expressway, en la prefectura de Aichi. No había reporteros de ningún medio en la zona, ni helicópteros recogiendo imágenes desde una perspectiva aérea. Fue el conductor de un camión el responsable de ofrecer a los televidentes japoneses las primeras y únicas imágenes del suceso gracias a la cámara de su teléfono móvil. Bastaron algunos e-mails y llamadas telefónicas para que el video se hiciera público gracias a su retransmisión en la todopoderosa NHK.
4. Los medios de comunicación dan estabilidad al español en EE.UU.
La Voz de Galicia 12 enero 2004Los medios de comunicación e Internet pueden permitir al idioma español alcanzar una «estabilidad» en Estados Unidos frente al «peligro» de su pérdida en la «tercera generación», afirmó el director del Instituto Cervantes en Nueva York, Antonio Garrido.
«El español tiene algo que no tuvo en su momento ninguna otra lengua, que es Internet, la televisión y la radio», ya que, por ejemplo, «el programa más oído en Nueva York no es en inglés, sino uno en español llamado El vacilón », señaló Garrido.
Por ello, se puede llegar «a una situación estable, en un país que es de lengua inglesa, y debe ser así, y con millones de personas que conservan y extienden el español con una presencia cultural importante», dentro de un concepto de la cultura «amplio», en el que están incluidos «la moda, la cocina, la danza o la música», añadió este miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.
En este panorama, existe la «luz enorme» de esta importante presencia del idioma frente a la «sombra de los movimientos de reticencia y de miedo, entre comillas, que es absurdo, ante el crecimiento del español». (...)
5. «La osadía de creer» según el periodista José Luis Restán
ZENIT.org 11 enero 2004 (extracto)José Luis Restán (Madrid, 1958), laico, director de programas socio-religiosos de la cadena radiofónica COPE es autor de «La osadía de creer», un libro que recoge impresiones sobre la Iglesia, el Papa, los medios de comunicación, la familia y la dimensión pública de la fe.
Restán, casado y padre de tres hijos, confiesa a Zenit «me siento llamado a dar testimonio de lo que ha sucedido en mi vida a través del encuentro con la Iglesia».
Según cuenta, «me mueve contar la verdad sobre la Iglesia, narrar su historia (en la que la gracia domina sobre el pecado), reflejar la vida de sus gentes... porque estoy convencido que allí donde ella existe, la vida es mejor para todos, creyentes o no creyentes».
Creer, ¿es una osadía?
Lo es en el sentido de que para confesar la fe, hoy es preciso desafiar la opinión mayoritaria del ambiente y la supuesta sabiduría de los expertos que dictan esa opinión. Sin embargo la fe cristiana corresponde plenamente a la espera del corazón del hombre, a sus preguntas y exigencias: en este sentido no es algo propio de héroes ni de aventureros, sino de hombres razonables, y por eso abiertos y sencillos a la manifestación de Dios en la historia.
¿Qué aprecia usted como laico y periodista de una persona como Juan Pablo II?
Sobre todo, la evidencia de que la fe genera una humanidad más inteligente y abierta, más disponible a la entrega, más libre y por eso también más bella.
Nos ha repetido que Cristo es el único interlocutor que está a la altura de los deseos y las preguntas del hombre, y por eso ha señalado al hombre como camino de la Iglesia.
En esta última etapa, con el telón de fondo de las convulsiones de la guerra y del terrorismo y con la dura carga de su enfermedad, me conmueve especialmente su certeza, humilde pero inquebrantable, de la victoria de Cristo.
¿Usted se siente llamado a defender la Iglesia de los ataques que recibe?
Yo me siento llamado a dar testimonio de lo que ha sucedido en mi vida a través del encuentro con la Iglesia; por tanto lo que me mueve en primer lugar es contar la verdad sobre la Iglesia, narrar su historia (en la que la gracia domina sobre el pecado), reflejar la vida de sus gentes porque estoy convencido que allí donde ella existe, la vida es mejor para todos, creyentes o no creyentes.
No soy un defensor profesional, y no concibo mi trabajo como el de un «apaga-fuegos» eclesial, porque la vocación de todo cristiano es la misión y para un periodista los horizontes de la misión son inmensos. Aunque también es verdad que más de una vez debo levantar la voz contra esos ataques por amor a la Verdad, al pueblo del que soy miembro y a mí mismo.
¿Qué le resulta más fácil de su trabajo periodístico?
Mirar lo que sucede y conmoverme con el corazón del hombre, que incluso cuando deja espacio a la rebeldía y a la maldad, pide un significado y espera una respuesta.
Mi trabajo es contar historias que pasan, y la trama de cualquier historia humana es esta búsqueda incansable, aunque a veces se busque por caminos que no tienen salida. Pero debo decir que si esto es «fácil» para mí, es sólo por la educación que he recibido, por todo lo que he podido ver y oír en el seno de esta casa que es precisamente la Iglesia.
¿Y qué le cuesta más?
En el ambiente de la comunicación social (con todas las excepciones que se quieran) existe hoy una tendencia a lo banal unida a una especie de frenesí informativo, que me produce fatiga, a veces incluso hastío.
Pero también he aprendido que es bastante inútil lamentarse porque las cosas sean como son; el cristiano debe entrar en la realidad tal como es, llevando consigo la novedad de vida que ha encontrado por pura gracia.
Puedo criticar muchas cosas del mundo de la comunicación, pero sabiendo que no soy mejor que cualquiera de mis compañeros. Eso sí, he recibido un tesoro impagable, y desearía que todos pudiesen gozar de él.
6. RSF califica el 2003 como un "año negro"
La Vanguardia, 11 enero 2004Reporteros sin Fronteras califica de año negro el 2003 para la prensa, ya que a lo largo de éste han muerto 42 periodistas en el ejercicio de su trabajo, lo que representa un fuerte incremento respecto al 2002, en que la cifra fue de 25. Según el balance anual de RSF, hubo además 776 detenciones, 1.460 agresiones a profesionales de la información y 501 medios de comunicación censurados. Permanecen encarcelados 124 periodistas y 61 cibernautas en todo el mundo. Por otra parte, la Federación Internacional de Periodistas dio a conocer ayer en Sydney su informe, que eleva a 91 el número de periodistas muertos este año.
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