1 marzo 2004
Noticias de Comunicación
Boletín nº 76
OPINIÓN
Que la competencia no te estropee una buena noticia
Artículo de Bernardino Cebrián, periodista1. Carlos Oliva, director general de Metro: "Si la Prensa de pago no cambia su modelo, desaparecerá"
2. Los periódicos anglosajones analizan las medidas ante la crisis publicitaria
3. Los anuncios de TV crean malos hábitos en los niños
4. Vittorio Messori: "Lo que Gibson buscaba con «La Pasión», lo ha conseguido: golpea"
5. Foto del año 2003: una imagen de ternura en la guerra
Que la competencia no te estropee una buena noticia
Por Bernardino Cebrián, periodista."El mundo de los media ha explotado, de tal manera, que comienza a vivir por sí mismo, como una entidad autosuficiente. La guerra interna entre los grupos mediáticos es una realidad más intensa que la del mundo que les rodea. Importantes equipos de enviados especiales recorren el mundo. Forman una gran jauría, en el seno de la cual cada reportero vigila al otro. Hay que tener la información antes que el vecino. El scoop o la muerte. Por eso, aunque varios acontecimientos se producen simultáneamente en el mundo, los media sólo cubrirán uno: el que haya atraído a toda la jauría".
Estas palabras del periodista polaco Ryszard Kapuscinski, que confiesa haber formado parte de esa jauría en más de una ocasión, me llevan a plantear si el pluralismo informativo es más aparente que real. Todos los medios acaban seleccionando los mismos temas y acontecimientos, en los que vuelcan sus energías, y lo único plural es en principio el enfoque. Parece como si existiera cierto temor al desmarque, a coger los bártulos y buscar la noticia en otro lugar. La jauría de enviados especiales tiene su correlato en la jauría convocada en las mismas ruedas de prensa, reunida en las mismas inauguraciones, congregada en las inmediaciones de los escenarios de los mismos crímenes..
La competencia resulta más excitante que el mundo que nos rodea, de ahí que se nos escapen tantas cosas, tanta realidad, tanta verdad. Kapuscinski lo ilustra con varios ejemplos, entre otros, cómo todos los medios se desplazaron al Golfo, durante la guerra de 1991, a pesar de que no se podía hacer casi nada informativamente, cuando en ese momento se producían hechos horrorosos en Mozambique y Sudán; "pero eso no emocionó a nadie porque la jauría se encontraba en el Golfo".
Tal vez ha llegado el momento de cambiar algunas rutinas profesionales. Poco a poco. Lo agradecerán la información y el público, y nosotros, los periodistas.
1. Carlos Oliva, director general de Metro: "Si la Prensa de pago no cambia su modelo, desaparecerá"
Mediacción, febrero 2004 (extracto)El imparable cambio que está experimentando el mercado de la Prensa tras la aparición -y asentamiento- de diarios gratuitos de calidad ha conllevado que muchos de los tradicionales buques insignia del periodismo mundial se sientan amenazados por el nuevo modelo que constituye una evolución, y no tanto una revolución.
El mundo de la comunicación ha sido partícipe durante los últimos años de innovaciones que han afectado a la distribución, a los contenidos y al soporte de los medios. Pero la novedad actual tiene que ver con la posibilidad de dotar al público de un producto informativo financiado únicamente por publicidad y que tan sólo demanda veinte minutos diarios a su lector. La Prensa gratuita hunde sus orígenes en la penny press estadounidense, un tipo de Prensa dirigida a la clase obrera neoyorquina de mediados del siglo XIX cuyo diario costaba un centavo de dólar.Sin embargo, el verdadero auge de la Prensa gratuita vino de la mano de dos grandes compañías que hoy dominan el mercado; Metro International S.A. y 20 Minutes AG. Metro cuenta, hoy por hoy, con 34 periódicos en 16 países y editados en 15 idiomas. Lugares elegidos con premeditación por la empresa multinacional, que observa cómo su volumen de negocio se ha incrementado en muy pocos meses. Mientras, en el otro extremo -el de la Prensa de pago-, surgen decenas de quejas de quienes ven en los gratuitos un enemigo feroz, argumentando que hacen una competencia desleal.
Pero, para Carlos Oliva-Vélez, director general de Metro Internacional para Europa del Sur y América Latina, la prensa de pago o cambia su modelo económico y periodístico o desaparece. Así, entre las modificaciones que presupone se encuentra la posibilidad que tienen algunos diarios de transformarse en gratuitos, eso sí, siempre que se cambie el modelo de negocio, ya que son dos historias diferentes. Para este argentino afincado en Barcelona, la Prensa tradicional no ha sabido responder a internet, algo que sí hemos hecho nosotros.
2. Los periódicos anglosajones analizan con prudencia el éxito de las fórmulas populares y miden cuidadosamente sus próximas iniciativas contra la crisis publicitaria
La crisis publicitaria vivida sobre todo en los dos últimos ejercicios resultó tan severa que no es de extrañar que aún se observe con cautela el éxito de las versiones tabloides, la prensa gratuita, la hispana en EEUU y otras iniciativas que han sabido capear el temporal. Por ejemplo, Murdoch ha decidido aparcar su proyecto de tabloidización del Sunday Times, y Sulzberger ya lo ha advertido: que nadie espere ver al New York Times inmerso en experimentos de esta naturaleza.
Mediabriefing.com 1 marzo 2004 (extracto)
Los últimos datos conocidos sobre la influencia que ha tenido la crisis de anunciantes en un gran diario se refieren al Financial Times: el periódico bandera del grupo británico Pearson perdió en torno a los 25 millones de libras durante el año pasado a causa del desplome publicitario.
Según su análisis, la escasez de publicidad financiera durante un periodo en el que los mercados han vivido un momento especialmente crítico ha sido la clave de esta situación. Además, la ausencia de fusiones y adquisiciones y el férreo control de gastos impuesto en los grandes bancos de inversión han llevado el gasto publicitario de este sector a mínimos históricos.
La crisis del diario económico, según The Guardian, no parece presentar muchas salidas más allá de la venta del periódico y su desvinculación de Pearson, grupo que basa su negocio en la editorial Penguin y en los libros educativos. Con estos mimbres, asegura, la posibilidad de establecer sinergias resulta más que limitada. Sin embargo, Marjorie Scardino se ha mostrado tajante: FT no está en venta y nunca lo estará. Por otro lado, su fórmula informativa sigue considerándose idónea en Pearson.
Quien también sigue considerando válida su fórmula, en este caso obligado por las circunstancias, es The Sunday Times. El dominical del Times, líder de ventas en el Reino Unido, finalmente va a conservar su formato original y no va a ofrecer una versión en tabloide como ocurrió en su día con su diario de referencia. Según fuentes del grupo de Rupert Murdoch citadas por The Guardian, la actual organización del dominical, que ofrece las secciones en suplementos independientes, haría que su conversión a tabloide resultara extremadamente complicada desde el punto de vista logístico.
El éxito de los nuevos tabloides
En cualquier caso, el simple hecho de que un periódico que supera con bastante ventaja a su rival más inmediato considere una acción como esta remarca el impacto que está teniendo en la industria la tendencia a la tabloidización. No es para menos, teniendo en cuenta que las cifras más recientes del impacto de la decisión tomada por The Times y The Independent señalan que ambos han ganado lectores desde el lanzamiento de sus versiones en formato reducido.
En el caso del Indepedent, ha encadenado cuatro meses consecutivos de incrementos y un crecimiento del 14%. Además, el pasado mes de enero registró sus cifras de ventas más altas de los últimos seis años. En enero, en torno al 35% de los hogares compraron la edición tabloide.
Por lo que se refiere al Times, hasta enero había sumado seis meses seguidos de caída de ventas, hasta un 7%, pero ya con 2004 parecen quedar atrás los números rojos. Sin embargo, la empresa es muy consciente de que la doble edición diaria supone un gasto de entre 12 y 15 millones de libras en su primer año, lo que se ha convertido en un poderoso argumento para descartar finalmente la tabloidización del dominical.
Estas mismas razones económicas y logísticas son las que han decidido a The Guardian a descartar, al menos de momento, la puesta en marcha de una edición en formato tabloide.
3. Los anuncios de TV crean malos hábitos en los niños
La Vanguardia, 25 febrero 2004Los niños menores de 8 años son incapaces de entender que los anuncios de televisión no son verdaderos, por lo que se les debería impedir su visión, indica un informe de la Asociación de Psicólogos de Estados Unidos que fue publicado ayer. Un equipo de seis psicólogos concluyó que estos menores carecen del desarrollo cognitivo necesario para entender el propósito persuasivo de los anuncios y, por ello, son especialmente susceptibles a su influencia.
Asimismo hay el peligro de que los anuncios creen hábitos alimenticios malsanos para los menores, es decir hábitos nutricionales deficientes que pueden durar toda la vida y que pueden tener culpa en la epidemia actual de obesidad que sufre la población del país.
En Estados Unidos, los anunciantes gastan unos 12.000 millones de dólares al año en publicidad para los niños y un menor ve, de media, 40.000 anuncios de TV durante ese periodo.
4. Vittorio Messori: "Lo que Gibson buscaba con «La Pasión», lo ha conseguido: golpea"
La Razón, 18 febrero 2004Messori ha sido uno de los pocos periodistas europeos en visionar la última producción cinematográfica de Mel Gibson. Relata en este artículo, en exclusiva para LA RAZÓN, el impacto que le produjo tras ver las dos horas y seis minutos del metraje de «La Pasión»
En la salita insonorizada, la luz se vuelve a encender después de dos horas y seis minutos. Somos apenas una docena, de muchos países, conscientes de nuestro privilegio: por invitación de Mel Gibson y del productor Steve Mc Eveety, somos los primeros en Europa en ver la cinta recién llegada de Los Ángeles. La misma que el próximo miércoles se estrenará en dos mil salas americanas, en quinientas inglesas, en otras tantas australianas, la misma que ha llevado al colapso a todos los sitios de internet y que en la primera semana recuperará los 30 millones de dólares de coste de la producción. Ni siquiera el Papa ha visto más que una versión provisional, a la que le faltaba, entre otras cosas, parte de la banda sonora. Pero sí, esta tarde somos los primeros (los españoles la verán el 2 de abril y los italianos tendrán que esperar hasta el día 7, Viernes de Dolores).
LLorando en silencio
Cuando terminan de pasar los títulos de crédito, donde los nombres americanos se alternan con los italianos, donde los agradecimientos al ayuntamiento de Matera se alienan junto al nombre de teólogos y especialistas en lenguas antiguas; cuando el técnico le da al interruptor que enciende las luces, la salita sigue en silencio. Dos mujeres lloran, silenciosamente; el monseñor en clergyman que tengo a mi lado está palidísimo, con los ojos cerrados; el joven secretario atormenta nervioso un rosario; un tímido, solitario comienzo de aplauso se apaga enseguida, avergonzado. Durante larguísimos minutos nadie se levanta, nadie se mueve, nadie habla. Así que lo que nos anunciaban era cierto: «The Passion of The Christ» nos ha golpeado; el efecto que Gibson pretendía se ha realizado en nosotros, primeros cobayas. Yo sigo desconcertado y mudo: durante años he pasado por la criba, una por una, las palabras del griego con las que los evangelistas narran aquellos hechos; ninguna minucia histórica de aquellas horas en Jerusalén me es desconocida, he estudiado un libro de cuatrocientas páginas que tampoco Gibson ha ignorado. Lo sé todo. O mejor, ahora descubro que creía que sabía: todo cambia si aquellas palabras se traducen en imágenes que logran transformarlas en carne y sangre, en arañazos de amor y de odio.
Mel lo ha dicho con orgullo y humildad a la vez, con un pragmatismo mezclado con misticismo que hace de él una mixtura singular: «Si esta obra falla, durante cincuenta años no habrá futuro para el cine religioso. En esta película hemos echado el resto: todo el dinero que hacía falta, prestigio, tiempo, rigor, el carisma de grandes actores, la ciencia de los eruditos, la inspiración de los místicos, experiencia, técnica de vanguardia y, sobre todo, nuestra certeza de que valía la pena, de que lo que ocurrió en aquellas horas incumbe a cada hombre. Con este Hebreo tendremos que vérnoslas todos después de la muerte. Si no lo logramos nosotros, ¿quién podrá hacerlo? Pero lo conseguiremos, estoy seguro: nuestro trabajo ha estado acompañado de demasiados signos que me lo confirman».
En efecto, en el set ha ocurrido más de lo que se sabe, y muchas cosas quedarán en el secreto de las conciencias: conversiones, liberaciones de las drogas, reconciliaciones entre enemigos, abandono de lazos adúlteros, apariciones de personajes misteriosos, explosiones de energía extraordinarias, extras que se arrodillaban al paso del extraordinario Caviezel-Jesús, hasta dos relámpagos, uno de los cuales alcanzó la cruz, y que no han herido a nadie. Y después, casualidades leídas como signos: la Virgen con el rostro de la actriz judía de nombre Morgenstern, que ¬se dieron cuenta después¬ es, en alemán, la «Estrella de la mañana» de la letanía del Rosario.
5. Foto del año 2003: una imagen de ternura en la guerra
Aceprensa, 18 febrero 2004La instantánea de un prisionero de guerra iraquí consolando a su hijo tras la alambrada cerca de Najaf (Irak), ha sido elegida como la foto de prensa de 2003.
© Jean-Marc Bouju
The Associated Press
Un iraquí consuela a su hijo en un centro de reagrupamiento para prisioneros de guerra
Najaf (Irak), 31 marzo 2003El jurado internacional de World Press Photo la eligió entre las 60.093 imágenes de 4.176 fotógrafos provenientes de 124 países. WPP convoca anualmente este concurso, el de mayor participación del mundo entre los de su clase.
El reportero premiado, Jean-Marc Bouju, francés que trabaja para Associated Press, tomó la instantánea el 31 de marzo de 2003. Recuerdo muy bien el momento. Viajaba con el ejército americano. El hombre de la imagen fue esposado y le pusieron un saco en la cabeza. De repente apareció por allí su hijo de cuatro años y se puso histérico, comenzó a llorar y chillar. Le soltaron las esposas al padre de modo que pudiera consolar a su hijo. Fue un momento emocionante. No puedo imaginarme qué pasaría si mi hija de la misma edad se encontrara en la misma situación.
Dudábamos a priori si tendríamos que premiar una imagen de Irak por ser el conflicto del año, pero al ver esta foto la decisión fue unánime, comenta Dany Yako, editor señor del diario argentino Clarín y uno de los 13 miembros del jurado. La foto es sencilla de composición, el alambre le da ritmo. Se ve que está hecha con teleobjetivo no demasiado largo. El tema es la guerra, pero muestra que los hombres somos capaces de dar ternura y consuelo; habla del amor de padre e hijo y cuanto más se mira más preguntas te surgen.
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