21 septiembre 2004
Noticias de Comunicación
Boletín nº 85
Interés público
Manuel Fernández Areal, periodistaUn profesional de la Información, o mejor, cualquier profesional de la comunicación social, sea informativa, publicitaria o incluso propagandística, se debe fundamentalmente al público, si quiere ser de verdad un profesional.
Es muy peligroso que sean los gobiernos y ni siquiera los tribunales de justicia los que hayan de definir cuándo un asunto es de interés público y consiguientemente publicable. Éste es el ámbito propio de un profesional de la comunicación, dentro de los límites legales de -por ejemplo, en España- nuestra actual constitución.
Si los colegios profesionales de periodistas fueran de verdad colegios al modo que lo son los de médicos o de abogados, deberían reclamar para sí la competencia en estas materias, evitando que sean organismos ajenos a la profesión los que dictaminen si tal o cual asunto es o no de interés público, pensando, en tal caso, no en el público sino en intereses políticos o de otro orden minoritario.
Así evitaríamos que, incluso en países democráticos, se ejerza de hecho la censura por la vía del "eso no es de interés público".
"La tele actual es bazofia, intoxicación"
-¿Nunca se les ha ocurrido hacer comentarios cómicos en televisión?
Gomaespuma vuelve a la radio
Época, 3 de septiembre de 2004, p. 92-93
Extracto de la entrevista de Eva Reuss a Gomaespuma- El año pasado y el antepasado he intentado hacer un programa cultural en televisión con mi manera de ver las cosas, pero no me han hecho ni caso porque es muy difícil luchar contra todos esos programas basura baratos, que se retroalimentan a sí mismos y que tienen mucha audiencia. Ya estoy quemado con tanta productora que me dice "sí, eso es buenísimo, pero no lo ve nadie"; además, no me lo creo.
-¿Qué opinan de la televisión actual?
- Me da asco. Es bazofia. No es que la tele tenga que hablar 24 horas sobre Heidegger porque hace falta entretenimiento, pero tampoco es preciso hacer una máquina de crear caca que intoxica y no aporta nada a la salud mental del ser humano. Es lamentable por parte de quien lo ve y de quien lo hace.
- Es decir, que igual de culpables emisores que receptores y mala solución.
- Pues sí, porque el empresario quiere ganar dinero y no tienes argumentos contra él mientras le resulte rentable la telebasura.
- Ahí está el ejemplo de que hace 20 años se hacían espacios de gran audiencia y de calidad.
- Ahora se agarran al viejo truco de "es que esto es lo que quieren ver", en lugar de decir "pues si no les pongo mierda no la verán". No vale soslayar el componente ético que no tienen los dirigentes de televisión y no se puede trastocar una jerarquía de valores del público y de los niños. Me parece preocupante que se haga una encuesta en las universidades inglesas y que uno de los personajes más influyentes en su vida sea Beckham; no puede ser.
- Luego la tele es nociva.
- Sí, pero el resultado final de todo esto se contemplará en unos años. La tele es un brazo más de una sociedad totalmente frivolizada y los valores han cambiado para mal. No es aceptable que un tío, por ser rico, guapo y famoso, se ponga a la misma altura que un premio Nobel. Si en una sociedad, Beckham está a la misma altura que Saramago, es que algo falla. La banalización de la sociedad no es sólo un asunto español sino internacional y una herencia norteamericana.
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