| FUNDACIÓN COSO de la Comunidad Valenciana para el Desarrollo de la Comunicación y la Sociedad inicio | publicaciones | reseñas RESEÑAS DE LIBROS LA PALABRA ESCRITA Autora de relatos de ficción como La gangrena o La dimensión intermedia, esta obra es una reflexión sobre su método de trabajo, que ofrece a cuantos tienen el oficio de escribir o se preparan para ejercerlo. El libro está lleno de consejos prácticos, especialmente para quienes desean escribir novelas, pero casi siempre aplicables también para cuantos han de manejar con fluidez la expresión escrita. Así, cuando anima a coleccionar palabras: el amor por la palabra que debe tener todo escritor le debe llevar a tener a mano la palabra justa, la expresión adecuada que permite al lector sentirse atrapado en lo que está leyendo. No se trata de palabras ampulosas o exóticas: voces sencillas que pueden servir de puente entre dos situaciones, y que de por sí son capaces de cambiar el rumbo del relato. Hay nos dice- palabras elásticas, envasadas, risueñas, ceñudas, alegres, cansadas, torpes, inteligentes... Anima a los futuros escritores a prepararse con buenas lecturas: en España -dice- todo el mundo quiere escribir, pero casi nadie lee. Antes de escribir es preciso prepararse a fondo, si no se quiere producir basura. Nos sorprende también la rotundidad de su sentido común, con el que desenmascara actitudes vacías o torpes en lo mal llamado "políticamente correcto". Así, cuando nos habla de modos que "vienen impuestos por una moda de libertad mal entendida y fuera de madre, que confunde escribir a corazón abierto con hacerlo realmente a corazón podrido o a corazón entrepierna: eso es conseguir éxito por causas extraliterarias, y es efímero. Lo que perdura es lo que por escribirse verídicamente, ayuda al lector a comprender sus propios problemas y de algún modo le ayudar a vivir." Nos previene también frente a la ligereza de juicio de ciertos críticos literarios: "en el magreo de los libros famosos existe mucha hipocresía. Muchos, por no quedar como incultos, cuando un libro "tostón" es alabado por los "mandarines doctos", se lían a alabarlo porque parece de mal tono o de poca capacidad intelectual decir que se trata de una obra aberrante. Decía José Luis Alvite : "De una novela mal escrita, se suele decir que es compleja. Si en la novela salen un fraile, un asesinato y pocas ventanas, estamos ante una novela gótica. La mitad de los españoles no leyeron El péndulo de Foucault de Humberto Eco y la otra mitad miente. Yo intenté hacerlo. No soy un mentiroso. Renuncié a la quinta página. A cierta edad hay que ser sincero, cueste lo que cueste." Fustiga un vicio extendido entre no pocos escritores y comentaristas, que escriben despreciando. "Escribir despreciando es un autoinsulto, porque descubrimos al lector la lamentable faceta de algún rencor escondido o de una tendencia a vengarnos de alguien. Los resentimientos jamás conducen a buen puerto." Mercedes Salisachs termina su libro con una recomendación: no escribir para triunfar que es lo mismo que escribir para el olvido- sino para ayudar, que es la mejor forma de permanecer en el recuerdo. Es lo que ella misma hace con esta obra: ofrece al lector con sencillez sus hallazgos literarios, con una generosidad poco frecuente en autores consagrados. Jesús Acerete
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