Home > Noticias Fundación COSO > 14ª Sesión de Trabajo de la Fundación COSO

FAMILIA Y JUVENTUD EN LA FICCIÓN TELEVISIVA

25 de febrero de 2006

La Sesión de Trabajo se abrió con la ponencia de Ruth Gutiérrez, Profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra y experta en escritura para cine y televisión. Fue presentada por Ximo Pérez, Presidente de Empresas Audiovisuales Valencianas Federadas, quien hizo una introducción describiendo lo que había sido la producción española de ficción en estos 50 años de emisión pública de televisión en nuestro país.

La ponencia de la prof. Gutiérrez tenía como título “Los nuevos héroes del espejo televisivo”. En ella, aportó elementos para hacer un análisis desde la propia estructura narrativa de las series de ficción. La profesora constató que “los nuevos personajes no son héroes en sentido clásico, pero se presentan como modelos de conducta”. El efecto mimético que conllevan estas historias en los más jóvenes es alto, y conviene valorar cómo son esos modelos.

Para ello, Ruth Gutiérrez aplicó los principios de la poética a los productos televisivos. En su opinión, las series no tienen una historia de trasfondo, sino que son una sucesión de anécdotas. La mayoría de los personajes “se enfrentan a problemas, y no a conflictos. El problema se presenta unido siempre a una solución a aplicar. En cambio, el conflicto siempre implica tomar una decisión y arriesgarse”. Las buenas historias son aquellas que plantean conflictos, y es en ellos donde el espectador puede identificarse. “Los conflictos ayudan a plantear decisiones que comprometen personalmente”, y se trata de “un elemento fundamental que da consistencia a una historia”.

La cuestión del entretenimiento también fue abordada. Los programas de ficción televisiva están pensados para entretener, pero la prof. Gutiérrez abogó por un entretenimiento que no termine por aburrir sino que sea capaz de aportar conocimiento, algo difícil desde el momento que se generalizan “paradigmas vulgares” en las historias narradas. Por ejemplo, antes atraía la exhibición de la intimidad de los reality shows, pero eso es algo que ya aburre al público.

Ante la pregunta de si las series de televisión son reflejo de la realidad o la construyen, la experta afirmó que “las series adelantan lo que se ve en la sociedad, y puede dar relevancia a lo minoritario”. Es cierto que muchos temas giran en torno a la vida cotidiana, pero apuntó que “la vida cotidiana de las series quizá no sea igual que la de los espectadores”.

Ruth Gutiérrez abogó por unos contenidos que fueran acordes con lo que los espectadores pueden ver, en especial atención a los más jóvenes. “De la misma manera que no se da a comer un filete de carne a un niño pequeño, porque sería incapaz de digerirlo, tampoco se debe ofrecer a los niños y jóvenes unos contenidos televisivos que no son los adecuados para ellos”.

La siguiente conferencia corrió a cargo de Petra Mª Pérez, Catedrática de Antropología de la Educación de la Universitat de València y Directora del Instituto de Creatividad e Innovaciones Educativas. En el año 2003 publicó un estudio titulado El impacto socializador de la TV en niños y adolescentes de la Comunidad Valenciana. Con esta segunda intervención, se quería plantear cuestiones relativas al efecto que pueden tener los contenidos televisivos en los más jóvenes.

A lo largo de su ponencia, la prof. Pérez insistió en que “los niños están viendo programas de ficción que están dirigidos a adultos”. Una consecuencia del hecho de esta uniformidad de contenidos es que los niños quieren apropiarse de los modelos de los adultos enseguida, lo cual repercute en lo que esta experta llama “reducción de la infancia”. “La televisión –dijo- unifica los mensajes para niños y adultos”.

Según Petra Mª. Pérez, el 39% de los jóvenes valencianos tiene televisión propia en su dormitorio, llegando a alcanzar un tiempo medio de exposición de 3 a 4 horas diarias de televisión. “Cada vez se producen menos programas infantiles”, y se constata que los niños suelen ver programas hasta últimas horas de la noche.

Para esta experta en educación, “a través de las pantallas los niños aprenden a cómo comportarse”. Así, la televisión se constituye en una fuente de socialización muy importante, puesto que se han perdido en buena medida los espacios de juego en las ciudades, tan necesarios para que los niños puedan interactuar con sus iguales.

Insistió en que “los medios de comunicación dejan huella en los niños”, éstos son como un “papel de seda”: cualquier roce deja su marca en él. La prof. Pérez concluyó su ponencia diciendo que “nos estamos jugando una socialización adecuada de los más jóvenes”.

La Sesión de Trabajo terminó con un coloquio, que resultó muy participativo por parte de los asistentes. Fue moderado por José Ramón Navarro, redactor del diario La Razón.

Esta actividad de la Fundación COSO para el Desarrollo de la Comunicación y la Sociedad se enmarca en el año del Encuentro Mundial de las Familias, y ha querido contribuir a la reflexión de los profesionales y del público sobre el impacto de la televisión en la sociedad, huyendo de los tópicos, y tratando de aportar ideas que ayuden a mejorar el trabajo de guionistas, productoras y demás profesionales del mundo audiovisual y del entretenimiento, animándoles a salir de las redes de lo políticamente correcto.

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