7 de Febrero en El Economista:

No cabe la menor duda de que los medios de comunicación atraviesan uno de sus cambios más profundos, no solo en España sino mundialmente y a la crisis económica de los últimos años se le ha sumado la crisis de identidad, pero no la identidad del periodismo, sino la del negocio. El periodismo sigue estando vivo. En este momento cualquier noticia se puede vivir en directo en cualquier parte del mundo. Internet ha revolucionado nuestras vidas y nuestros sistemas de información. Lo vivido, por ejemplo, estos días en nuestras carreteras con las fuertes nevadas es un claro ejemplo. El periodismo sigue siendo el contrapoder que los ciudadanos exigen a los medios de comunicación. Es indudable que la caída de anunciantes es un serio peligro para cualquier medio de comunicación, pero no ofrece dudas que el papel de los medios sigue siendo de capital importancia contra los poderes políticos, económicos, sociales, etc. Los medios de comunicación saldrán muy fortalecidos de esta crisis y veremos como las tecnologías actuales dan nuevo sentido a la prensa, la radio y la televisión, a través del medio de los medios: internet. Este rejuvenecimiento de la comunicación será el que siga ejerciendo de guardián de la democracia.