La revolución digital a la que se achaca la inestabilidad de periódicos de gran tradición ha llevado al cierre de muchas cabeceras en estos veinte últimos años y también ha obligado a una reconversión empresarial en el sector, que algunos medios –no muchos- van culminando con cierto éxito. Pero las recetas no son intercambiables. (ACEPRENSA 29 Octubre 2014).