Sobre el buen periodismo

“Hay que ser buena persona para trabajar en este oficio”, dice Kapuscinski.

Y eso, porque es necesario comprender a las personas y solo lo consiguen aquellos que se ponen en el lugar del otro, las que no están pendiente únicamente de sí mismos o de obtener por cualquier medio la noticia, los que les importa la verdad y no simplemente la verosimilitud. La personas corrientes, verdaderos protagonistas de la noticia huirán del periodista que solo mantiene relaciones utilizables, del periodista que busca hacerse con un nombre a costa de lo que sea.

Este libro recoge unas entrevistas al maestro de periodistas polaco.  Entre las cualidades que todo periodista ha de tener destaca una que es la plena dedicación. Se es periodista, según Kapuscinski las venticuatro horas del día. Otra, que ha de huir siempre de la tentación de la superficialidad buscando la verdad y la profundidad. Las prisas suelen degenerar en cierto atolondramiento que impide llegar al fondo de la noticia. Tampoco sirven aquellos profesionales que buscan el enriquecimiento nada más comenzar su trabajo pues el éxito suele tardar en llegar, si es que lo hace alguna vez. No es esa la preocupación que debe tener un periodista sino la calidad de su trabajo que solo al cabo de bastante tiempo valorarán los lectores.  Destaca por otra parte que, una cosa es el periodismo y otra las empresas peridísticas que suelen estar dirigidas por ejecutivos cuya labor es rentabilizar las empresas. Por si fuera poco, en ocasiones existen además las presiones políticas al observar cómo un medio de información también es poder. En este contexto se descubre que la verdad ya no es lo que cuenta sino el poder o el simple espectáculo: “Cuánto más espectacular es la información más dinero podemos ganar con ella” dicen esos empresarios.