El lunes 27 de septiembre retomamos La Hora Azul, actividad que promovemos la Fundación Mainel y Comunicadores por Europa. En esta ocasión la invitada fue Cristina Ramón Lupiañez, que habló sobre la cooperación descentralizada, abordando especialmente la situación de la cooperación valenciana y los retos de nuestras ONGD y administraciones públicas.

Cristina Ramón, es licenciada en Físicas y doctora en Cooperación Internacional al Desarrollo. Actualmente compagina su trabajo en la ONGD ECOSOL con distintas labores de consultoría. Ha formado parte de la Junta Directiva y/o de los Grupos de Trabajo de la Coordinadora Valenciana de ONGD desde 2006. Inició su andadura en el mundo de la cooperación a finales de los 90, trabajando en distintas ONGD, tanto en nuestro territorio como en Bolivia, donde vivió varios años, Ecuador, El Salvador, Kenia y Perú. Recientemente ha publicado, el libro ¿Son coherentes las ONGD valencianas?, editado por la Universitat de València.

En la obra entra a valorar cuestiones de fondo, como la rendición de cuentas, la participación, el modelo de gestión, la neutralidad política o la tecnocratización, entre otras, sino más bien otras relacionadas con la financiación, los sectores de intervención o la forma jurídica. Al igual que la cooperación descentralizada posee particularidades y potencialidades que la hacen única y diferente, este libro pretende arrojar luz sobre la realidad de la existencia o no de esta problemática, en el caso de las organizaciones valencianas, para poder establecer conclusiones y retos que afronten las cuestiones negativas, así como visibilizar aspectos positivos o diferenciadores desde un enfoque basado en los derechos humanos.

Cristina Ramón inició el encuentro incidiendo en la importancia de la cooperación descentralizada, abordando especialmente la situación de la cooperación valenciana y los retos de nuestras ONGD y administraciones públicas”. Basó sus afirmaciones en su tesis doctorai publicada con el título “¿Son coherentes las ONGD valencianas?”.

Primero hizo un breve esbozo sobre el papel de las ONGD en la sociedad civil, incidiendo en que, además de sus misiones y valores específicos, cumplen un papel de denuncia. En este sentido añadió que “en todos estos años las organizaciones valencianas, con su coordinadora al frente, han estado en la vanguardia de organización, análisis, denuncia y propuesta tanto teórica como práctica” de problemáticas sociales tanto en la comunidad valenciana como fuera de ella, en el plano nacional e internacional. Cómo respaldo a esta aseveración, presentó varios ejemplos de este papel tan importante de denuncia, entre los que más destaca el famoso “caso Blasco” en el que la coordinadora valenciana ha estado al frente, representando los intereses de las ONGD.

Explicó que en su tesis abordó a 22  ONGD en las que buscó información, comparó documentación, rendiciones de cuentas, valores institucionales, etc.; todo con el objetivo de esclarecer la pregunta sobre la coherencia de las ONGD valencianas. Concluyó que la opinión pública oscila entre la legitimización ex ante, -y por lo demás “inmerecida”- hasta los que consideran un aumento de la “tecnocratización y burocratización de su gestión. También destacan el haber asumido el papel del Estado en la provisión de algunos bienes y servicios públicos.

Con ejemplos puntuales y como conclusión de su libro e intervención en la hora azul, Cristina afirma que las ONGD que han incorporado el enfoque basado en Derechos humanos, ejercen buena rendición de cuentas, tienen relaciones de poder equitativas y una participación/acción transformadoras, y por tanto son coherentes con la misión que persiguen.